Áreas de práctica
Acompañamiento jurídico a la actividad empresarial, de la operativa diaria al conflicto.
La actividad empresarial genera Derecho a cada paso: un contrato que se firma, una decisión del órgano de administración, una deuda que no se cobra. Acompañamos a pymes, empresas familiares y a sus administradores en ese día a día y, sobre todo, cuando las cosas se complican.
Trabajamos con una idea clara: casi siempre sale más a cuenta prevenir que litigar. Por eso damos importancia a la orientación previa, a revisar el contrato antes de firmarlo y a anticipar el conflicto antes de que estalle.
Y cuando el conflicto llega, lo afrontamos con la disciplina de las grandes firmas y la cercanía de un despacho pequeño, con el trato directo del abogado.
Negociación, redacción y revisión de los contratos sobre los que se apoya la actividad: compraventa, distribución, prestación de servicios, confidencialidad. Mejor bien pensados antes de firmar que discutidos después.
La vida de la sociedad: constitución, pactos de socios, juntas y órganos de administración, conflictos entre socios, compraventa de participaciones y reestructuraciones.
Cuando la tensión financiera aprieta: planes de reestructuración, preconcurso y concurso de acreedores. Cuanto antes se actúa, más opciones quedan sobre la mesa.
Productos bancarios complejos, cláusulas abusivas y financiación. Reclamación de lo indebidamente cobrado, en vía extrajudicial y judicial.
Cada asunto se prepara con método: contrasto la norma y la jurisprudencia aplicables contra su fuente, cuido los plazos y trazo la estrategia antes de actuar.
En materia de empresa, además, la frontera con lo penal nunca está lejos (administración desleal, insolvencias punibles). Tenerla presente desde el principio evita sustos, y es una de las ventajas de ocuparme también del derecho penal económico.
No prometo resultados; sí un trabajo preparado, diligente y verificable.
Conozca mi métodoCuéntenos su situación y le diremos, con franqueza, cómo podemos ayudarle.
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